16 Chocolaterías que merecen un viaje

1) VARLHONA (TAIN L’HERMITAGE)

16 Chocolaterías que merecen un viaje

Como suele ocurrir con los mejores manjares, el chocolate Varlhona nació en un aldea aislado donde lo mejor que sabían hacer era vino. Hasta que el repostero local Albéric Guironnet empezó a tratar al cacao como a las uvas. Con esa filosofía comenzó a usar granos de solo un año creando sus particulares Grand Crus en Sudamérica, Oceanía y el Caribe. Aunque hoy sus productos se comercialicen en todo el Planeta, Varlhona se debe a sus terruño y en ese mismo pueblito gabacho de Tain L’Hermitage sigue teniendo su sede, su escuela de cocina y hasta su propia metrópoli del Chocolate.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/varlhona_7923_630x.jpg El chocolate Varlhona se debe a sus terruño

Varlhona

2) CHOCOLATE LINE (BRUJAS)

Hay tres cosas que hay que saber sobre Dominique Persoone. Una: que está como una bendita regadera y que eso lo ha vericado siempre en sus bombones, combinando el chocolate con los ingredientes más arriesgados. Dos: que es el rock star de los maestros chocolateros, llevando su histrionismo y extravagancia tanto más allá del propio exquisitez. Como ejemplo: su aparato para esnifar chocolate. Tres: que todo esto no tendría significado si sus tiendas (en Brujas y en Amberes) no fueran dos preciosidades donde reina la formación y el detallismo, lo que, unido a las arriesgadas creaciones, le ha acto estar en el interior de la Guía Michelín. Vamos, que Dominique es anómalo, pero no tonto.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201411/interior_de_the_chocolate_line_2413_630x.jpg interno de The Chocolate Line

Corbis

3) y 4) TRAS LOS PASOS DE LA GIANDUJA EN TURÍN

La Gianduja (mezcla de pasta de avellana con chocolate) nació en el Piamonte a principios del centuria XIX debido al bloqueo que Napoleón hizo de los productos que se importaban desde Inglaterra. Ante la carencia de cacao, los maestros pasteleros turineses se las ingeniaron para mezclar lo poco que había con otros ingredientes, ganando por goleada la avellana y creando este exquisitez. Turín sigue presumiendo de único de sus postres por antonomasia en dos puntos muy diferentes. El primero es el histórico: Caffarel. Situado en la localidad de Luserna San Giovanni, en esta factoría se realiza desde 1852 el gianduiotto, la chocolatina por excelencia del norte de Italia. El segundo es el sofisticado: Guido Gobino. Estos artesanos llevan 50 años refundando el arte de la chocolatería en el corazón de Turín y, sobre todo, haciendo unos maridajes de bombones y vino Barolo que provocan orgasmos. De cierto.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/guido_gobino_5936_630x.jpg El arte de la chocolatería en el corazón de Turín

Guido Gobino

5) GORROTXATEGI (TOLOSA)

La mejor confitería de España han pasado de ente un soberbio obrador a todo un imán de turistas. ¿La clave? Su magnífica tienda situada en el centro de Tolosa donde se pueden adquirir sus famosísimos Xaxus, turrones gourmet y sus bombones a la sidra y al cava. Pero no solo eso, además hay todo un museo dedicado al chocolate donde Rafael Gorrotxategi se ha descuidado el alma para mostrar el herencia de sus antepasados y el porvenir de sus creaciones. La visita gana con su carisma y, sobre todo, con esa taza de chocolate acompañado de unas tejas exquisitas que se degustan al desenlace como golosina gratificación.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201247/rafael_gorrotxategi__2273_630x.jpg El Museo Gorrotxategi y su profesor de ceremonias de la confitería, Rafael Gorrotxategi

Javier Zori del Amo

6) MAISON CAILLER (BROC, SUIZA)

Chocolate con leche es idéntico a Suiza, así que todo amante de la versión más dulzona de este exquisitez se tiene que dejar caer por sus montañas. seguramente el aldea más chocolatero de todo el nación sea Broc ya que, desde el primer segundo, huele a chocolate. La culpa la tiene la Maison Cailler, la primera factoría de este producto en tierras helvéticas y responsable de mezclar, por primera vez, su chocolate con la leche condensada de Nestlé. Así se hizo famosa y así lo abalorio en un itinerario interactivo Spanish friendly por sus instalaciones, donde se suceden las salas en las que se dialecto de la historia de este oscuro cosa de satisfacción. Y al finalizar, una extensa degustación y una tienda donde caer en la tentación y dejar de babear.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201303/el_chocolate_de_maison_cailler_de_broc_9407_630x.jpg El chocolate de Maison Cailler de Broc

Maison Cailler de Broc

7) THE MAST BROTHERS (NUEVA YORK)

Estos barbudos hermanos tienen un doble mérito. El primero, el convertir su chocolate orgánico en único de los sabores más característicos del barrio de Williamsburg. El segundo el de haberse anclado en la South Street Seaport de Manhattan, con su tienda donde no solo reina el gusto y los olores del pecado, sino además el diseño en sus espacios y en los envoltorios de sus creaciones. Gracias a ellos, los Hipsters se sienten menos comerciales cuando de atiborran a chocolate.

8) RICHART (LYON Y PARÍS)

Aunque su renombre le ha llevado a estar en las ciudades más gourmet de mundo, la chocolatería Richart sigue siendo el vanidad de Lyon y de París. Aquí sus boutiques son más auténticas y no sucumben a la ostentación del esplender porque sí. Porque en tierras galas único no logra renombre haciendo macarrons y otros bombones. Hay que fabricar los mejores y presentarlos como auténticas estrellas de Hollywood. Y sus tiendas francesas lo consiguen.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201201/chocolate_1840_630x.jpg Chocolate

Chocolate

9) PUCCINI BOMBONI (AMSTERDAM)

El enésimo satisfacción que regala esta ciudad del pecado son estas tres tiendas donde han imitado el buen hacer chocolatero de su vecina Bélgica. A ello le han sumado el naturaleza transgresor de la metrópoli mezclando el cacao con ingredientes arriesgados como el tamarindo o el jengibre. Con esta sencillez y efectividad Puccini se ha convertido en la guinda definitiva a un día gastro por Ámsterdam.

10) JACQUES TORRES (NUEVA YORK)

Mister Chocolate (bautizado así por sí mismo) lleva desde el año 2000 triunfando en el D.U.M.B.O., Brooklyn. también de un ego muy marketininano, este profesor chocolatero de comienzo argelino se ha acto célebre por edulcorar a las celebrities y por hacer unos marshmallows que, por su relación calidad-precio, se han convertido en único de los nuevos manjares que hay que probar en la metrópoli. Un acto muy notorio si se dialecto de una metrópoli en tenaz proceso de reciclaje como es Nueva York.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201333/las_cinco_mejores_chocolaterias_de_nueva_york_5364_630x.jpg Los dominios neoyorquinos de Mr. Chocolate

Jacques Torres

11) PATRICK ROGER (PARÍS)

Cualquiera de las tiendas de chocolates que Patrick Roger tiene en la capital francesa se encuentran en el frontera entre la espectáculo y la venta. Y es que Roger se define a sí mismo como un lartista’ y lo demuestra con sus creaciones, en las que el gusto no lo es todo. Sus diseños pueblan los escaparates como si fueran unos maniquíes de moda y el chocolate se vendiera por metros. Pero eso sí, que a nadie le asuste mucho malbarato de creatividad, en el interior reinan unos bombones que, a su manera, extracto el alma escultórica de este artesano.

12) GANONG (NEW BRUNSWICK, CANADÁ)

Desde que los hermanos Ganong fundaran en 1873 esta agencia, nadie en toda Canadá ha sido competente de mejorar sus creaciones y su apego con el nación. Aunque su producción fuera a gran escala, esta agencia ha mantenido siempre su naturaleza hogareño y hospitalario y ahora abalorio sus dulces andanzas con un museo que reutiliza la antigua factoría de tocho en St Stephen.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/patrick_roger_2831_630x.jpg Roger se define a sí mismo como “artista”

Patrick Roger

13) PIERRE MARCOLINI (BRUSELAS)

Lo que Pierre Marcolini tiene en Bruselas no son chocolaterías, son directamente joyerías. No es complicado confundir las unas con las otras. atrás de los expositores y vitrinas luce la sutileza de sus creaciones rodeadas de una perfección y pulcritud quizás algo exageradas. Pero Pierre es, sobre todo, categoría. No se esperen bombones radicales porque este no es su paraje. Aquí brillan los mejores cacaos en diseños eficaces y sencillos. Porque, pese a todo este esplender, lo mejor comienza cuando el gusto explota en la boca.

14) SHIROI KOIBITO (SAPPORO, JAPÓN)

No es que los japoneses sean unos maestros chocolateros, pero esa cabida que tienen por hacer parques temáticos de totalmente todo les hace entrar en este ranking. La responsable es la galleta de chocolate Shiroi Koibito, tan popular en el nación del sol naciente que su factoría se ha convertido en un paraje de peregrinación. Aquí, a través de su una gran cristalera, se puede babear y mirar todo el proceso de fabricación mientras que en unas máquinas especiales, cada visitante se puede diseñar su propio golosina. Y todos tan contentos.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201230/bruselas_el_reino_del_chocolate_se_renueva_5033_630x.jpg compilación de verano de Macolini

Macolini

15) UNIVERSO DE MICHEL CLUIZEL (DAMVILLE-PARÍS)

Estos populares chocolates franceses mezclan la sofisticación parisina con la validez normanda. O lo que es ídem, la historia del creador de la rúbrica, Mark Cluizel, quien soñó con convertirse en el rey del París más laminero. Para conseguirlo tuvo que marcharse a Damville, convertir aquí el cacao en chocolate y luego exportarlo a los paladares más finos. Por eso, su universo tiene un planeta en las mejores calles de París, con auténticas boutiques para pequeños pecados y otro en su localidad de comienzo, donde en 2002 levantó su propio museo llamado Chocolatrium.

16) SPRÜNGLI(ZÚRICH)

La finísima chocolatería suiza no podría permitirse no estar en la vía más faz del mundo. En plena Banhoffstrasse, haciendo rincón con la Paradeplatz, irrumpe la tienda de la prestigiosa rúbrica Sprüngli, dos pisos dedicados al paladar exigente y laminero. En su café convergen primeras citas, charlas señoriales y visitantes que se dan un caprichito entre los escaparates más deslumbrantes del mundo.

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/michel_cluizel_9893_630x.jpg El universo del chocolate gabacho de Michel Cluizel

Michel Cluizel

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