20 birras que merecen un viaje

GUINNESS, DUBLÍN

20 birras que merecen un viaje

Que sí, que vale, que en tu barrio hay un pub irlandés coqueto, colmado de hombres del bien trajeados consumiendo sus jueves y ligando con sus compañeras de labor en el que se sirve Guinness. Pero amigo, en Dublín sabe tanto mejor. Y no solo porque aquí esté su maravillosa, mastodóntica y súper visitable factoría, sino porque, fácilmente, sabe mejor. Tiene una lógica práctica (cuanto menos transporte, menos se daña su sabor) y además intangible, marcada por las circunstancias idiosincrásicas y pelirrojas de Irlanda y sus noches pesimistas.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/gravity_bar_guinness_6025_630x.jpg Gravity club Guinness

Guinness

ANDECHS, MÚNICH

Múnich es tan cervecera (y católica) que en su escudo aparece un monje portando una jarro en su mano. Pero hoy no toca hablar de sus millones de Biergärten, ni siquiera de la infrautilizada para el turismo factoría de Paulaner. Hoy toca coger el tren, dejar detrás las pequeñas ciudades lacustres de su cernaía para subir hasta este monasterio donde se sigue vendiendo y consumiendo la cerveza tal y como lo hacían los monjes. Y con el plus añadido de ente una huella poco universal y suficiente sibarita.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/andechs_6559_630x.jpg Andechs, entre monjes y cebada

Corbis

BUDWEISER, MISSOURI

Que nadie se deje engañar por la buena/mala renombre que tengan esta cerveza por Europa. Budweiser es la auténtica reina de EE.UU. y no solo por su popularidad. Pero como los States es un nación inacotable, y más cuando se dialecto de birras y otras perversiones, lo mejor es acudir a St. Louis, hacer un poco el ganso por Missouri y acabar tomando una Budweiser en el Biergarten de su fascinante cuartel corriente. Y si eso, al finalizar la tercera o cuarte pinta, hacer un Peter Griffin por los pasillos de su factoría.

LEFFE, BÉLGICA

Bélgica es todo un museo de pequeñas cervecerías y un muestrario ilimitado de sabores. En este panorama es complicado destacar, por eso merece la tristeza resaltar la buena renombre justificada de Leffe. Lo suyo no es ir a la tienda gourmet y beberla una tarde de domingo en tu terraza. Lo suyo es buscar la monasterio que ya no existe por tierras valonas y llegar hasta Dinant, donde la Maison Leffe recupera la esencia cálida, elitista y religiosa de esta cerveza.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/maison_leffe_2252_630x.jpg Maison Leffe

Leffe

BECK’S, BREMEN

La Bremen birrera se divide en las dos riberas del Weser. A un costado aparece la gigantesca factoría de la cerveza más exportada del mundo, con su adecuado visita encomiable. Al otro, toda una metrópoli que palpita al cadencia de sus botellines de tercio y que no concibe estar sentado al costado del río o en los garitos del Viertel sin una Beck’s en la mano.

PILSNER URQUELL, PILSEN

Este es el comienzo, el comienzo de la cerveza moderna, la tipo pilsner que mucho gusta. Todo comenzó en la metrópoli bohemia de Pilsen, que hoy es un auténtico parque temático dedicado a su producto más célebre. Pero entre las diferentes marcas que se pelean por el tarta turístico, la Pilsner Urquell gana por goleada. Primero, por ente la inédito. Segundo, por tener un tour de lo más educativo donde todo es histórico y destacan sus gigantescas barricas de madera donde se realiza la fermentación. Y tercero porque, aunque todo es relativo y censurable, estamos ante la mejor cerveza mainstream. Algo así como Tom Hanks.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/pilsner_urquell_2975_630x.jpg Pilsner Urquell

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CUSQUEÑA, CUZCO

Este brebaje peruano va más allá de lo anecdótico. Hablamos de una cerveza de categoría (ojo con su Malta, espectacular), modernizada, que huele a centuria XXI y sabe a vieja Europa y que se consume, normalmente, en dos situaciones especiales. Una primera, mientras se digiere el choque de ver el Macchu Pichu. Una segunda, en los bares de una metrópoli asombroso y folclórica pero contemporánea que tiene al Ukuku’s o al Mythology como los garitos-maestros de ceremonias de la juerga.

RATSHERRN, HAMBURGO

La modernez y tenaz evolución de Hamburgo no podía olvidarse de la cerveza. Y aquí aparece la Ratsherrn como el queroseno de los rockeros canallas del norte de Sankt Pauli. Pero además como una cerveza que hay que probar y que se debe visitar porque no destila aburridas charlas ni cronografías extensas. Suda diseño y buenas maneras, algo que comparte su fascinante siamés, el restaurante Altes Maedchen.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/ratsherrn_hamburgo_7650_630x.jpg Hamburgo cervecero hasta la médula

Ratsherrn

BUDVAR, ?ESKÉ BUDEJOVICE

Esta cerveza checa lleva años de litigios con el término de apoderarse del nombre Budweiser y demostrar que es la auténtica, la genuina. En su búsqueda se llega a ?eské Bud?jovice, en la República Checa, donde cada vez que un forastero se enamora de esta consumición montan un guirigay con tintes nacionalistas. Al margen de las alegrías colaterales, la Budvar justifica una tarde terrazeando en la plaza P?emysl Otakar II y alrededores que se puede rematar haciendo el tour de la famosa factoría.

YEBUSU, JAPÓN

La rúbrica Sapporo fue la primera en fabricar este fascinante brebaje en Japón, con un éxito brutal aunque su categoría no sea muy alta. No obstante, debajo la huella Yebisu, ha logrado hacer de la cerveza un suceso y no solo por su gusto o su valor, sino por todo lo que la rodea, incluyendo un señor museo en el corazón de Shibuya, Tokio.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/yebusu_7120_630x.jpg La nipocerveza

Yebusu

CERVEZA BROOKLYN, NUEVA YORK

Está diáfano que Brooklyn es un universo en el interior de Nueva York donde se pueden encontrar de todo. Hasta una cerveza con su nombre que ha rebaño cierta relevancia gracias a ente genuinamente de este barrio. A eso se le cantidad que se ha convertido en una atracción turística al otro costado del célebre puente. Entonces es cuando el gusto importa un poco menos.

HEINEKEN, ÁMSTERDAM

Puede sonar a infracción el acto de destacar la famosa y omnipresente cerveza holandesa en este listado. Pero es que es irrealizable desvincular el célebre casco verde de la metrópoli de Ámsterdam. Y más cuando se acaba cayendo en la tentación de conocer su parque de atracciones para adultos propio, el llamado Heineken Experience. Su meta es diáfano, ganarte para la motivo y en verdad manera lo consigue, aunque siga siendo una cerveza poco macha.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/brooklyn_brewery_6348_630x.jpg La cerveza neoyorquina por excelencia

Brooklyn

HINANO, TAHITÍ

El eden sería menos eden sin su propia cerveza. En Tahití o se beben cervezas extranjeras con poca fuerza o se tira de la local. Hinano es todo un ídolo en las islas por su sugerente logo y por simbolizar la vida fuera de los resorts de esplender, en ambientes tan callejeros como los de las Roulottes que pueblan por la noche el boulevard del puerto de Papeete.

OMMEGANG, COOPERSTOWN

En Cooperstown, una metrópoli del estado de Nueva York, se vanaglorian de dos cosas: de haber improvisado el béisbol y de ente el epicentro de la territorio productora de lúpulo más fundamental de la Costa Este. Lo primero les trae miles de turistas en busca de su Hall of Fame. Lo segundo se traduce en la creación de una cerveza, Ommegang, cuyo nombre recuerda su origen flamenca. Una consumición dispar, curiosa y muy inédito que poco a poco se está imponiendo al ejercicio atrayendo hasta su histórico edificio a numerosos visitantes y amantes de la cerveza.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/ommegang_4045_630x.jpg Nueva York y su Hall of Fame cervecero

Ommegang

ROCHEFORT, VALONIA

De todas las cervezas trapistas (un gusto propio de algunos monasterios de Bélgica y alrededores) la más carismática es la Rochefort, en Valonia. Lo es por su senectud (más de 4 siglos fabricándose), por su proceso de fabricación y por estar íntimamente ligada a su cuna, la monasterio de Notre-Dame de Saint-Remy. Su conexión con el terruño es tal, que el agua con el que se hace proviene de un manadero situado en el interior del espacio monástico. Aquí la vocablo peregrinación tiene otras connotaciones.

MODELO, MÉXICO

Es prácticamente irrealizable que una cerveza mexicana no venga de este gran categoría, que ha conocido sacar diferentes marcas para copar el mercado, siendo la mítica Negra prototipo la más auténtica. Aunque gracias a la internacionalización de la almuerzo mexicana es cada vez más sencillo encontrarla en algunos restaurantes, su metrópoli es México y hasta aquí hay que venir buscando el año 1925 por su casco histórico para brindar con más significado con su particular botellín. Y luego tragar y tragar.

CARLSBERG, COPENHAGUE

No, en Dinamarca no es todo Carlsberg, pero eso no quita esta cerveza merezca un viaje. La propia huella se esfuerza tanto en ello mostrándose un maquillado centro de visitas situado en Vesterbro, Copenhague. Una entretenida visita que sirve como calceta de salida para cervecear por el residuo de la metrópoli y hasta encontrar otras birras muy aconsejables como la Nyhavn o la Albani.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/entrada_a_la_fabrica_carlsberg_3838_630x.jpg inicio a la factoría Carlsberg

Carlsberg

DOMUS, LOVAINA

Lovaina es la capital cervecera de una de las regiones más cerveceras del mundo: Flandes. Su ritmo de vida está marcado por esta consumición y por los latidos de los estudiantes que abarrotan sus calles. El listado de marcas con sede en Lovaina es suficiente ancho, pero la práctica que deja mejor gusto de boca es la colarse en la famosa Domus y probar el líquido recién fabricado, sin haber pasado ni un segundo en un caja.

HANSA, BERGEN

Las famosas casas de colores de Bergen adquieren más matices cuando se miran con una Hansa Pilsner o Prima en la mano. Esta cerveza se sueldo bien a deleite, pese a los altos impuestos noruegos. Y se bebe frente al océano, saboreando un producto que pretende absorber la esencia comercial de esta metrópoli con un nombre que rememora la periodo en la que Bergen formaba fragmento de la liga Hanseática como un Kontor o sitio universal.

ALHAMBRA, GRANADA

Algunos dicen que es la mejor de España, otros que está sobrevalorada y así, peleando, nos podemos pasar todo el día. Pero lo que no tiene altercado es que se trata de la cerveza más icónica de nuestro nación y la que todo el mundo asocia a su ciudad: Granada. Pero, curiosamente, no a la Granada que pregona con su nombre: la guiri, sino a la Granada más de andar por vivienda, más de tapitas y tapazas en cualquier callejón. Unida a esta liturgia gastronómica, la Alhambra justifica una enésima visita a la metrópoli nazarí.

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201406/lovaina_960_630x.jpg Cerveza y terraza en Lovaina, ¿quién necesita más?

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