A la Comisión patrio de los Mercados y la Competencia, por José Luis Prieto

Pocas instituciones de nuestro sistema democrático deberían tener mucho reputación como la CNMC. Pocas, sin decomiso, gozan de tan mala representación. Habría que recurrir a la propia Judicatura para encontrar una Institución que tan confusa y tan dubitativa representación refleje en el sufrido ciudadano de a pie, como la de ustedes lo hace.Esta asentimiento se agrava, aún más, cuando el sufrido ciudadano de a pie es, también de un sencillo contribuyente, un admirable, pequeño o mediano, empresario que, dedica todo su ahínco, fantasía, labor y recursos económicos, por mantener abierto, cada día, un negocio del que perviven unas cuantas familias.

En el parte de las agencias de viajes, ese empresario pyme, para poder mantenerse en este mundo tan competitivo, viene intentando recurrir en los últimos años a la vieja fórmula de “la coalición hace la fuerza”. Y lo hace mediante integraciones, fusiones, grupos comerciales, etc.

La fórmula, por modelo , de los Grupos comerciales, ha supuesto, en los últimos diez o 15 años, una plancha de liberación y sostenimiento, de tolerable derivación, para muchas pequeñas empresas. Es decir, para algunos miles de trabajadores empleados en las mismas.

Desde hace cuatro o cinco años, la durísima conflicto que viene azotando a nuestro nación, ha llevado a nuestro parte a intensificar esa tendencia a la agrupación, al período de tener que idear mil cosas con el cosa de no quedarse fuera en el juego del mercado. Ninguna, lo sé bien, que no sea legítima. Entre otras razones, porque, aunque quisiera, el factor de viajes no puede influir, para nada, en el valor de los productos que vende. Las tarifas de transporte aéreo o ferroviario, los precios de las habitaciones de hotel o de los lpaquetes’ programados, etc, le vienen ya fijados, para que él los transmita al potencial cliente.

Pues bien, señores miembros de CNMC, algo vienen haciendo mal, cuando tienen ustedes aterrorizados, en estos momentos, a algunos Grupos comerciales de agencias de viajes, de contrastada profesionalidad y seriedad. Digo aterrorizados. Y no es para menos con los antecedentes marcados por su institución.

Quiero recordar las absurdas sanciones impuestas, hace pocos años, a algunas Asociaciones y Federaciones empresariales, que no consiguieron más que la desaparición de aquellas, tras décadas de decente y constante labor en pro de un colectivo. El que emplea a más de 55.000 trabajadores.

He calificado y lo repito, de absurdas aquellas sanciones, porque solo de tal puede calificarse una multa de 1,5 millones de euros a una asociación empresarial, sin ánimo de beneficio, que hace encaje de bolillos para cubrir su presupuesto añal.

Piénsenselo dos veces, señores miembros de CNMC, antes de repetir, de reciente, aquella bestialidad, con los grupos comerciales. Dos o mil veces. O mejor, aún, no la repitan.

Por verdad, señores miembros de la Comisión, permítanme aprovechar éstas líneas para dirigirles una pregunta que nos atormenta a la gran mayoría de ciudadanos. ¿A qué se podrá obligación la azar de que, cuando se produce una elevación en el valor de los carburantes, ésta es idéntica, o casi, se trate de la huella que se trate? ¿Cómo puede ente que las únicas (o casi) refinadoras de petróleo, existentes en España, es decir, REPSOL, BP o CEPSA coincidan en subir los precios de sus combustibles, en parecidísimo porcentaje, justamente cuando desciende el valor del crudo de petróleo? Sin incertidumbre, ha de tener alguna aclaración. compasión no conocer cuál.

En término, presidente, vicepresidenta y miembros del recomendación de la CNMC, no quisiera parecer irrespetuoso con la importantísima tarea que desarrollan, principal en un estado democrático. Nada más lejos de la realidad. Tan solo quiero hacerles un llamada a la cordura, para que no se repitan los lamentables criterios que condujeron a la sentencia dictada por una inexistente concertación de precios, en la aplicación de los gastos de trámite entre las agencias de viajes.

Tómense apunte de esto: los Grupos comerciales no van contra la voluntario competencia, sino que, en numerosas ocasiones la propician y garantizan a través de fórmulas de integración que les permite competir, en un mercado voluntario, con las grandes organizaciones. Los Grupos comerciales no tienen cabida alguna para sujetar precios de ningún servicio.

La Administración del Estado, por el contrario, sí la tiene para poner de acuerdo a todos sus Ministerios en la presentación de idénticas condiciones y requisitos, de cuestionada legalidad, para las agencias concursantes a las convocatorias de viajes. Si aplican ustedes los criterios sancionadores mostrados, hasta ahora, en tantos casos, recaerá, sobre sus conciencias, haber contribuido a incrementar el cierre de muchas, cientos, de pequeñas agencias de viajes.

Existen tareas institucionales de tan alta deber, que un lapso en sus decisiones, produce un desperfecto infinitamente superior al que supondría la hipotética inexistencia del propio organismo en cuestión.

Espero, muy sinceramente, que estas modestísimas líneas puedan ente leídas por algún miembro del recomendación de la CNMC o, al menos, por alguno de los más de 500 profesionales que allí laboran. La mayor fragmento, universitarios.

Se podrían detallar numerosas puntualizaciones, pero mencionare tan sólo dos:

1.- en junio de 2013 el Tribunal Supremo, tras el sobreseimiento de una sanción impuesta por la CNMC, recomendaba a este organismo que en el caso de micro empresas y pymes advirtiera de que estaban incumpliendo la Ley de égida de la Competencia y solo procediera a sancionar en caso de reiteración, argumentando que estos colectivos no tienen las asesorías y conocimientos que puedan tener las grandes empresas, cuestión esta que han obviado.

2.- En Noviembre de 2012 se acusa a Agrupa y a los diez Grupos miembros de la misma, de infringir el art. 1º de la Ley de égida de la Competencia, en el interior del parte de las agencias de viajes. Sin decomiso, cuando comprueban que la producción conjunta de los miembros de Agrupa no alcanza los porcentajes para tener la miramiento de cártel, inventan el parte de Grupos de trámite, donde Agrupa ocupaba más del 50%, consiguiendo de esta manera, la grupo de cártel.

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