Beaujolais: una Toscanita al norte de Lyon

LOMAS Y VIÑAS

Beaujolais: una Toscanita al norte de Lyon

Beaujolais se lo debe todo a su vino, a nnada más y nada menos que- sus 12 variaciones diferentes protegidas (una por cada cru) que se agrupan en esta designación al sur de Borgoña. Hasta hace unas décadas, la huella Beaujolaise no tenía excesivo tirón y parecía un patito feo que se cultivaba entre su poderoso vecino del norte y las primeras cepas de los vinos del Ródano. Luego apareció el Beaujolais Nouveau (de los mejores vinos jóvenes del planeta) y los bodegueros empezaron a sentirse orgullosos de esta comarca, dejando de hacer virguerías legales y viticultoras para poder poner Bourgogne en las etiquetas. Por término ganó la uva Gamay y su particularidad dejó de ente un molesto.

El caso es que aquí lo que reina es el vino y la vid se convierte en el componente paisajístico predominante. Las cepas se distribuyen y crecen en colinas regadas por riachuelos y defendidas por profundos bosques de avellanos, nogales y otras variedades. Beaujolais se recorre en coche, serpenteando por los pequeños puertecitos que separan un terroir de otro. No hay receso ni recta. Ni carencia que hace porque, a 50 km/h la vida aquí no necesita de más rapidez.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201430/las_colinas_de_beaujolais_ese_espectaculo_7002_630x.jpg Las colinas de Beaujolais, ese espectáculo

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UN ENOPARQUE PARA TODOS

Entre las actividades debajo tejado originales y divertidas que propone la territorio, el Hameau Duboeuf se lleva todos los Oscar. Sobre todo el de efectos especiales. Y es que esta gran rúbrica viticultora ha conocido sacarle todo el roto dable a la territorio y al vino para acabar creando un Enoparque temático muy jugón. O lo que es ídem, la bodega que hasta el abstemio más recalcitrante y drástico visitaría. Porque en torno a esta consumición aparece un museo sencillo de ver, un itinerario entre barricas sin demasiados tecnicismos y una área de atracciones audiovisuales la océano de divertidas.

A través de un teatro de autómatas único se entera de la relación entre vid y región a lo largo de su Historia. Gracias a un cine 4D, se puede disfrutar de la vendimia a mano (obligatoria en esta AOC), de un viaje en tren y de una festín con el gran chef Paul Bocuse. La guinda desenlace a este Futuroscope con taninos es su nueva atracción Cine Up donde, subidos a unas tazas, los visitantes se convierten en dos adorables abejorros que sobrevuelan el Beaujolais.

Por supuesto no carencia la posibilidad de hacer una degustación de las más de 20 marcas diferentes que Duboeuf saca al mercado en un club con aires cabareteros, cinta de jazz mecánica y barra inmaculada. La visita se remata dando un garbeo por la vieja estación, reconvertida en un zona más del show donde se dialecto del tren y se exhiben viejos vagones y unas cuantas maquetas entretenidas. ¿Y la bodega? No se asusten, que además la hay. Se trata de un edificio coetáneo entre las vides al que se llega en un tren a motor con un itinerario muy turístico y un paseo por sus jardines donde se puede jugar al mini golf o al ajedrez descomunal.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201430/una_region_para_recorrer_cual_enoparque_tematico__2120_630x.jpg Una territorio para recorrer cual enoparque temático

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CASTILLOS ENTRE VIDES

Huyendo de las modernidades y de las grandes carreteras aparece entre el verde las torres de los magnéticos Chateaux. El disparidad de la piedra deslumbrante y las vides es inmejorable, pero lo es más cuando estos grandes espacios se abren al público y se reconvierten en fotogénicas bodegas 100% disfrutables como el Château de Buffavent, un palacete rural del centuria XVI donde, también de visitar y catar, también se puede dormir.

También se ha rebaño su renombre el Château de Corcelles gracias a unos buenos vinos (no te pierdas su rosado) y a una visita con audioguía en la que se descubre el galán castillo. El más versallesco de todos es, sin incertidumbre, el Château de Vaurenard donde el vino deja marcha a una visita de vestido largo, peluca blanca y polvos de arroz. Una práctica parecida a la que se vive en el castillo de Basty. Y así una infinita lista de edificios históricos que surgieron entre las vides y que hoy hacen vino, postales y dicha rural.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201430/ien_el_chateau_de_corcelles_pide_un_rosado_9727_630x.jpg ¡En el Château de Corcelles pide un rosado!

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LA SABROSA INFLUENCIA DE LA GASTRONOMÍA LYONESAh

Aunque en las maneras vitivinícolas las influencias en Beaujolais sean de Borgoña, en la mesa manda el sur. Lyon y su inacabable surtidor de gran gastronomía ha sitio sus ojos en este pequeña territorio que permite a los chefs levantar sus restaurantes en plena calaña y tener un contacto recto con los diferentes productores. Así, en esta franja de 25 kilómetros de amplio por 50 de largo se acumulan 9 restaurantes con estrella Michelín y, sobre todo, pequeños bistrots donde los grandes nombres se dedican a una gastronomía más cercana.

Un modelo obvio es el de George Blanc, que abrió el restaurante Rouge et Blanc para cocinar las recetas locales con un toque especial donde no faltan los huevos en Meurette o el pollo en salsa de vino Moulin à Vent (una de las variaciones de la región).

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201430/riega_tu_comida_con_los_vinos_del_lugar_4612_630x.jpg Riega tu almuerzo con los vinos del lugar

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hY LA PROYECCIÓN UNIVERSAL DE SUS BISTROTS

Por tanto que Lyon y sus cánones llamen la deferencia de los sibaritas rurales, el vanidad de Beaujolais son sus bistrots. mucho, que tienen una huella propia que los distingue de los demás por ente restaurantes de naturaleza amable, almuerzo clásico y, sobre todo, con una bodega con los diferentes vinos del paraje. Éstos se extienden no sólo por la territorio (donde hay un global de 72) sino además por toda Francia, Europa, Asia y EE.UU, aunque los requisitos en el forastero se centren, sobre todo, en la escrito de vinos. ¡Qué tristeza que en España no haya ninguno para quitarse el mono!

PUEBLOS DORADOS

Ojo, que el varón no solo se ha dedicado a vendimiar por aquí. además ha construido pequeñas poblaciones con atractivo como la capital histórica, Beaujou, donde las casas entramadas y las iglesias de piedra se alinean con los arroyos que bajan de las montañas. Pero el grupo pueblerino más especial se encuentra en el sur. Porque, señoras y señores, aquí se encuentra el Pays des pierres dorées (el nación de las piedras doradas), una pequeña comarca donde los pueblos se nutren de una cantera muy deslumbrante y con colores que recuerdan al oro. Con este material nada puede salir mal, y eso se demuestra en aldeas que iluminan sus colinas como Oingt, Anse, Jarniux o la épica Montmelas-Saint-Sorlin y su castillo defensivo. Pequeñas paradas en la senda que te devuelven a los orígenes rurales de una forma muy sutil y estética.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201430/oingt_el_pueblo_dorado_5230_630x.jpg Oingt, el aldea dorado

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EL MEJOR MOLINO DEL MUNDO

Y no lo decimos nosotros, lo demuestra su billetero de clientes: los mejores chefs del planeta. La Huilerie Beaujolaise se encuentra en Beaujou, en la puerta alta de la metrópoli, a orillas de un arroyo que caída con fuerza y que antaño molía las ruedas de granito. Hace unas décadas el negocio se estancaba porque los campesinos ya no requerían de un molino para los frutos secos que recogían de los bosques. Es entonces cuando, Mireille Arthaud y Jean Marc Montegottero se reinventaron y comenzaron a elaborar sus propio productos: aceite virgen y finísimo de diferentes frutos secos.

Un líquido competente de conservar los aromas y sabores de la nuez, la avellana o los piñones a la perfección, lo que hizo que cocineros como Ferrán Adriá pusieran sus ojos en este calceta del mundo. Visitarla es un satisfacción porque, sin ente un paraje bello, sí que es multisensorial. Todo huele a fruto seco fresco de forma embriagadora y la pequeña degustación se convierte en una subversión antisistema para las pupilas. Y por supuesto, comprar es inevitable.

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201430/iya_estas_pensando_perderde_por_beaujolais_4203_630x.jpg ¿Ya estás pensando perderde por Beaujolais?

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