Cómo hacer turismo a bordo de un autobús londinense

lEl metro es oscuro, está colmado de personas, huele anómalo y en verano hace tanto calorr. Lo digo yo y lo dicen Andrew Brown y Charlie Stamp, que son guías oficiales de Londres y fans de los viajes en bus. además algunos de los visitantes que se acercaban a pedir información a la despacho de turismo en la que ambos trabajan. lLlevamos años atendiendo a turistas. Hacen muchas preguntas simples: ¿dónde puedo sacar dinero? ¿Dónde está el chapuzón? ¿Es esto un chapuzón? Una que se repetía era qué autobus no turístico podían coger para ver ‘todo’. Porque algunos turistas quieren hacer turismo sin parecer turistas, sin que nadie se entere. Como ‘turistas secretos’r, cuentan.100 cosas que debes saber sobre Londres m Galería

Cómo hacer turismo a bordo de un autobús londinense

De la afición de ambos por el transporte overground, y vista la obligación encubierta del turista que no quiere parecerlo, nació Toursome: una aplicación que sugiere tours que son awesome (ehh) por la metrópoli. Todo en buses públicos, más baratos, más sostenibles y, en término, más auténticos. La noción sirvió como pretexto para hacer con ellos una itinerario autobusera e ir marcando, una atrás de otra, razones para declarar amor eterno a este ámbito de transporte. Que encima en Londres, al ente tan elevado, mola más.

1) PUEDES HACER TURISMO (EN SECRETO)

En casi todas las ciudades hay una fila de autobús que, hasta que los periodistas lo cuentan, los locales espabilados conocen, el turista de manual desconoce y desde cuya ventana verás todo aquello por lo que una empresa de viajes cobra 28 libras. Por un módico 91,4% menos, en Londres coge el cifra 15. Aunque los turistas ya lo han destapado porque el vehículo es un routemaster (ver el segundo punto), no suele ir excesivo colmado. Y en cualquier caso te ahorras las repetitivas explicaciones del guía y 26 libras.

La fila 15 empieza en el este, pero para ver cosas bonitas, puedes cogerla en la Torre de Londres. rumbo Trafalgar Square, pasarás por la catedral de San Pablo (lbaja del bus y ve a verla YAr, insisten Brown y Stamp) y Piccadilly Circus. Si empalmas con la 38 y la 148, harás un top ten londinense que incluye Hyde Park, el Buckhingham Palace y la triada de la monasterio de Westminster, el Parlamento y el Big Ben. De ahí, cruzando al omnipresente London Eye, coge el RV1, recorre la orilla sur del Támesis y regresa al calceta de salida en la Torre de Londres. Otra fila que hace el bien es la 11, que empieza en la estación de Liverpool Street y pasa por la grisácea City londinense y residuo de lugares emblemáticos hasta llegar a las pijitas calles de Chelsea.

Voilá! Casi sin salir del bus has visto todo llo que hay que verr en Londres, o el kit elemental del turista de un día. Lo bueno es que si sales puedes volver a subir por el mismo valor (ver el quinto punto).

2) TE SENTIRÁS COMO UN SEÑOR O UNA SEÑORA

Las líneas 15 y 9 son rutas bienes, no sólo porque pasan por lo-que-hay-que-ver sino porque recuperan el diseño de losroutemasters, aquellos autobuses a los que se accedía por la fragmento de detrás. Durante un período estuvieron fuera de la tránsito, pero en una género de calentón nostálgico el gobierno los devolvió a las calles. A la personas le gustan tanto. lEs un poco raro . Las ventanas son más pequeñas así que las vistas no son tan buenas, los asientos no son tan cómodos y ni siquiera te puedes ver montado en ellos desde fuera, por muy icónico que sea el diseñor, reconocen los guías. Pero la fragmento de detrás es abierta, así que puedes subir por ahí, creer que estás en el Londres de los años 50 yetiquetar la fotografía que subas a Instagram como #vintage.

3) SON PARA PERDER EL TIEMPO

Que a lo mejor es lo ulterior que necesitas, porque aunque lo hayas pretendido no vives en los años 50 sino en el centuria XXI, tienes tanto labor que hacer, muchos emails que responder y tu smartphone arde en notificacion… espera, ¿seguro que es lo ulterior que necesitas? Si algo me fascina de los autobuses es su cabida de hacer del viaje, siempre que pilles lugar, un período muerto en el que también se lee mejor que en el metro.lSi quieres perder el período, coge la fila 23r, recomienda Brown. De la puerta del este de la metrópoli, Liverpool Street, a único de los puntos más occidentales, Great West Road, la 23 además para en el mercado de Portobello por si no te apetece terminarla. Pero si llevas un (buen) libro has rebaño, porque se come todos los atascos.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201402/un_autobus_cruza_un_puente_sobre_el_tamesis_2502_630x.jpg Un autobús cruza un puente sobre el Támesis

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4) TIENEN VISTAS

Podría decir esto, terminar el crónica, dictar sentencia.Los dos pisos de los autobuses de Londres son el uno y verdadero quid de la cuestión. Aunque tienen detractores porque no son precisamente accesibles, el alcalde hizo de ellos su bandera durante la última misión electoral. Insistió en que los autobuses acordeón, de un solo apartamento pero tan largos como los que tenemos en muchas ciudades españolas, son peligrosos para los ciclistas (otra de sus banderas). Para 2016 promete eliminar buses acordeón y reemplazar todos por elnuevo bus para Londres, que tieneun diseño así como redondeado, así como muy Apple.El caso es que hoy la mayoría de líneas tienen dos alturas. Con algo de suerte puedes sentarte arriba y en frente, el paraje impecable para perder el período n que es a lo que hemos venido aquí – mientras disfrutas de bellas vistas de la metrópoli.

Nota: si antes te has dado a lacultura del alcohol en Londres, ten cuidado al bajar las escaleras porque los giros no son nada delicados. Es otra de las razones por las que tienen detractores.

5) SON MÁS BARATOS

No sólo que el autobús turístico (28 libras contra 2.40 de billete sencillo), sino que el metro y su ticket a 4.50 libras. Si vas a estar en Londres más de un día, hazte con una Oyster Card y cárgala con 5 libras. Cada vez que subas al autobús se descontarán 1.40 libras (2.10 en el caso del metro)hasta alcanzar las 4.5 (7 en el caso del metro). A partir de entonces, cualquier autobús ese día sale gratuito. mucho cifra marea un poco. En corriente, el sistema de precios de transporte en Londres marea un poco. Pero el caso es que 5 libras de almacén de la Oyster + 5 de aumento + la libertad de subir, bajar, volver a subir, volver a bajar y coger cuantos buses quieras = las cuentas salen.

6) NO TIENEN EXCESIVO SENTIDO

A Londres no lo planificó nadie. A sus autobuses tampoco.lLos primeros autobuses eran líneas privadas. El primero iba de Paddington a Bank, sencillamente porque mucha personas que vivía en Paddington trabajaba en la City. Hoy en día es complicado explicar adónde va cada bus, porque no tiene mucha razón. No hay una planificación de: ahora haremos el 1, luego el 2, el 3…r, recuerda Brown.

Algún tip para no perderte:mapas,mapas bonitosymapas en el portátil.Citymapperes una app que te dice todo el momento qué transporte te viene mejor.

7) SON ROJOS (Y COMBINAN CON EL RESIDUO DE LA CIUDAD)

“Hijo mío, antes todo esto era humo”. Olvídate de las bellas imágenes de calles envueltas en niebla porque no eran niebla sino polución. La personas moría por respirar y los que vivían no veían más allá de sus pasos. lEl humo del carbón era negro y junto a la humedad conseguía una atmósfera hermético. No se veía. La personas lo recuerda como evocador, ¡pero era asesino!r, cuentan Stamp y Brown. mucho es así que los carteros no encontraban los buzones de correos, verdes, hasta que en 1874 a la despacho de Correos se le ocurrió un color más visible: el rojo. En 1912 esa misma despacho postal se hizo cargo de las cabinas telefónicas, que además tiñó de rojo.Años después nació el Arsenal…

¿Qué tiene que ver el tocino con la rapidez o todo esto con los autobuses? Es una pregunta que además se hacen los guías pero que podría tener su aquel: al término y al cuerda,si Londres es de algún coloren el imaginario colectivo, es el rojo. En 1997, después de su privatización calle Thatcher, todos los autobuses pasaron por ley a ente rojos. ¿Fue porque el Pantone 485 era ya una género de emblema de la metrópoli? lEn realidad, el color corporativo de la agencia que operaba la mayoría de los autobuses era ése, así que era más sencillo pintar el residuo igualr, explican. lPero quizá sí hubo un poco de aquellor. Así que si quieres pensar que los ingleses son tan ingleses que por ley cuidaron este especificación, puedes.Si no, siempre tendrás su utilitarismo, que es otra objeto que tampoco está tan mal.

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201402/un_cartel_publicitario_antiguo_con_un_tipico_bus_londinense_9770_630x.jpg Un letrero publicitario anticuado con un típico bus londinense

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