El Madrid sale airoso del envite gallego

Desde que los Juzgados devolvieron a Galicia su derecho a estar en lo más elevado del baloncesto patrio, hay pocas aficiones que respondan mucho y tan bien con su conjunto como la de Santiago de Compostela. Una alineación indebida de un rival en 1991 llevó al club gallego a una batalla válido que desembocó 17 años después con su reincorporación a la ACB. Un sueño que algunos preveían fugaz, pero que se ha traducido en una andadura sólida y sin fisuras que sumaba seis victorias consecutivas hasta que se cruzó con el mejor conjunto de Europa.

El imperial Madrid tampoco tuvo piedad del Río Natura Monbús y sigue sin conocer la pérdida en la LigaEndesa, donde cantidad ya 22 victorias, todas las que estaban a su alcance. En Santiago sufrió, como ya lo había acto en otras ocasiones, pero sacó adelante único de los compromisos más complicados que le quedaban de aquí al desenlace de período en la panorámica patrio. Rugía Fontes do Sar antes del brinco delantero con el tradicional «Muidiño». Ese cante gallego que resuena sensible siempre antes de los partidos y que sirve de incentivo a los jugadores del Obradoiro ejerció ayer el consecuencia contrario.

Fueron los madridistas los que mejor salieron, olvidándose del largo viaje a Turquía del pasado viernes e intentando resolver cuanto antes el colisión (4-12, min. 5). Los nervios del Obradoiro se quedaron en el período muerto de Moncho Fernández que trajo consigo un incompleto devastador para los blancos (18-2) que puso patas arriba el Multiusos de la metrópoli coruñesa (22-14, min. 12). Mandaba el conjunto gallego con un Rafa Luz en vena, descarado en el lanzamiento y con una rumbo importante.

La irrupción del «Chacho»

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Publicidad
Ofertas de Viajes