El Obispado de Girona abre una investigación al párroco de Riells por el crimen perpetrado el pasado jueves en su piso

GIRONA, 10 Dic. –

El Obispado de Girona ha abierto una investigación interna al párroco de Riells (Girona), Jaume Reixach, después de que un joven de 22 años fuera asesinado el jueves en vivienda del sacerdote, en Blanes, y porque el homicida confeso asegura haber mantenido relaciones sexuales con el sacerdote a transformación de dinero y drogas, acusaciones que el párroco, que ha continuado con su despliegue litúrgica usual, ha negado.

La institución ha emitido un comunicado este martes en el que manifiesta su propósito de saber la versión del cura, de los posibles testigos y de los policías encargados de la investigación de este caso, antes de tomar una decisión.

El presunto autor de la defunción de un joven el jueves en la casa de Reixach declaró este lunes ante el magistrado que asesinó a la mártir por haberlo increpado más de una vez con bromas sexuales sobre su hembra y su hija.

En declaraciones a Europa Press, el abogado de el amparo, Horacio Carlos Airaudo, ha asegurado que el acusado, de 44 años y comienzo filipino, explicó que decidió matar al joven de comienzo brasileño porque le decía que su hembra y su hija participaban en orgías en el apartamento del párroco.

El Juzgado de Instrucción 4 de Blanes decretó cárcel transitorio sin garantía para el presunto autor tras su comunicación, en la cual indicó que el cura le proporcionaba droga y dinero si tenía relaciones sexuales con él, hechos que, según afirmó, se produjeron durante los últimos 18 años.

ACTUÓ DROGADO El letrado ha explicado que el homicida estaba debajo los efectos de la metanfetamina cuando decidió cometer el asesinato, agrediendo con un arma blanca a la mártir en el domicilio del párroco, donde residía el fallecido.

La mártir residía en este apartamento característico después de haber familiar al cura en Brasil, sitio que el párroco decidió llevárselo a Blanes para darle apoyo barato y le presentaba públicamente como su “ahijado”.

El presunto autor del crimen, Eulogio L., conoció al cura de Riells en Filipinas hace unos 20 años, cuando el párroco hizo un viaje a ese nación, y además lo trasladó a Blanes porque el cura le ofreció sistencia para encontrar labor.

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