El otro triángulo de museos madrileños

MUSEO DEL JAMÓN

El otro triángulo de museos madrileños

Dirección: Gran via 72

Historia: fue en agosto del 1978, a pocos metros del Museo del Prado y del Jardín Botánico, cuando abrió el primer bar/restaurante temático de Madrid, que se bautizó como Museo del Jamón, obviamente porque en sus paredes se exhibían hermosas patas de cerdo curadas. Sus dueños sabían poco de museografía, pero sí tanto del mundo de la charcutería, al que llevan dedicándose más de 50 años con locales en diferentes mercados de la metrópoli. El éxito a lo largo de los años ha sido tan brutal que (como sucedió con los Guggenheim o los Hermitage) la familia ha ido creciendo, y ya hay hasta diez Museos del jamón en la capital.

Colección permanente: los fondos del museo se nutren (en el significado más textual de la expresión) de todo tipo de embutidos, calamares, queso, tablas…y, por supuesto, jamón (Serrano, Granadino, Ibérico y Bellota). La joya de la corona es el bocata de jamón ibérico en pan tosco (a un valor de 3e).

Exposiciones temporales: los nuevos menús (más de 100) van cambiando según la período. Incluyen dos platos, pan, consumición y postre por 9,50 euros.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/museo_del_jamon_6330_630x.jpg La tienda del museo de Alcalá 55

Museo del Jamón

Amigos del museo: los incondicionales del Museo del jamón se abalorio por cientos de miles. Aquí y allá. Les enloquece, lo buscan, repiten cada vez que vuelven a la metrópoli. La clientela, sin decomiso, es muy dispar en cada único de ellos: en Gran via 72 o en Atocha son en su mayoría visitantes (nacionales e internacionales), mientras que, por modelo , el de Alcalá 155, suele frecuentarlo más el que trabaja o vive en la área. De marzo a junio (es decir, ahora) comienza la período alta, debido a la afluencia de turismo. Los japoneses son unos auténticos fanáticos y les encanta fotografiarse con el fondo de paredes enjamonadas.

La tienda del museo: obviamente el mejor memoria que te puedes llevar bajo del brazo de este museo es un jamón, una paletilla o algún embutido envasado al desocupado, listo para viajar, pero también hay un merchandising suficiente sui géneris como botelleros, cuelgabolsos, tazas, postales de embutidos (¿?) y un imán de un cerdito de peluche.

Horarios y precios: por muy fabuloso que parezca, los empleados del Museo del Jamón aseguran que no son ni único ni dos los que diariamente llaman para preguntar dónde se compran las entradas para el Museo del jamón y los horarios de visita.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/museo_del_jamon_6151_630x.jpg Museo del Jamón

Corbis

MUSEO DE CERA

Dirección: Paseo de Recoletos, 41 (Pza. Colón)

Historia: la fiebre de los museos de cera en otras ciudades del mundo y la selección de España por varias productoras de Hollywood como plató para sus rodajes, metió el gusanillo del mundo del cine y las celebrities aquí; esto llevó a que en 1972 se inaugurara este museo en completo centro de la capital.

Colección permanente: los personajes que han tenido el honor de ente reproducidos en cerumen están divididos por categorías: historia, artes y ciencias, exhibición, deportes, pánico e infantil. Desde Cristóbal Colón (la primera figura que se moldeó y que da nombre a la plaza donde se ubica) a Cristiano Ronaldo (una de las últimas) y de Napoleón a Obama, todo aquel que ha destacado por algo en la vida, sí o sí tiene que sacarse una fotografía con su doble.

Algunas réplicas son tan irreconocibles como la Fernando Alonso o Michael Jackson (supimos que era él por la camiseta que lleva su nombre) y otras tan venidas a menos como la de Brad Pitt (¿qué fue de aquel rubio robusto de Thelma y Louisse?), la de Rafa Nadal (con todas las alegrías que nos ha dado) o la del mismo Carlos Sainz (suponemos que se refieren al campeón de rallys y gafe a período incompleto, pero no lo tenemos del todo claro).

Lamentablemente algunos de los más logrados fueron retirados siguiendo los avatares de la historia contemporánea, como Jaime de Marichalar, a quien fundieron cuando firmó los papeles del divorcio con la Infanta (primero relegado a una escena taurina y luego sacado en carretilla del museo) o Iñaki Urdangarín, cuyo paradero pasó a extraño y dejó un tremendo orificio (también aquí), cuando dejó de ente un niño bueno y modelo. Están ya que arden dos nuevas incorporaciones, la de Marc Marquez, piloto de moto GP, y el almirante Blas de Lezo.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/christiano_ronaldo__3304_630x.jpg Igualitos

Corbis

Exposiciones temporales: por si fuera poco, a la exposición de figuras se le une otra sucesión de irresistibles atractivos en este museo: nada menos que un simulador que hace un viaje virtual en realidad adrenalínico; un tren del pánico, el itinerario por el paseo de recoletos subterráneo más acojonante e insoportablemente aterrador; y la tecnología de multivisión, una divertidísima historia de España en 3D.

Amigos del museo: los enamorados del museo son principalmente niños y familias, aunque además hay muchos adultos que se vuelven locos por él.

La tienda del museo: desgraciadamente no tiene. Quizás en algún instante subasten las figuras retiradas (ojito que la de Urdangarín la quieren en Suiza).

Horarios y precios: L-V: 10:00 a 14:30 y de 16:30 a 20.30; S-D y festivos: de 10:00 a 20:30 h. Adultos 17 euros. Hay ofertas para parejas (nada más romántico que achucharse frente a la estatua de Aznar), por 25 Euros; y para familias (50 Euros)

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/marilyn_monroe_5381_630x.jpg Marilyn Monroe, suficiente pasable

Museo de Cera de Madrid

MUSEO CHICOTE

Dirección: Gran calle, 12

Historia: desde 1931, Ava Gardner, Grace Kelly, Bette Davis, Frank Sinatra, Alaska y Almodóvar entre una larguísima lista de celebrities, artistas, crápulas y otras piezas de museo, han empinado el codo en este local de estética art déco que lleva el nombre de su fundador Perico Chicote, barman del hotel Ritz y grandísimo coleccionista de botellas. Hace más de una década volvió a reflotar y convertirse en hospicio del moderneo madrileño tras una periodo más oscura.

Colección permanente: aunque ofrece una buena compilación de destilados (probablemente una de las más grandes del mundo), principalmente de ginebra, vodka, ron y whisky de distintas procedencias; en corriente aquí se viene a tomar un cóctel.

La escrito es además interminable: desde los más clásicos (Gin Fizz o Martinez), tropicales (caipiriña, mojito o Fog Cutter), espumosos (Kyr Royale o Porn Star Martini), contemporáneos (Cheesy, una inédito combinación de vodka de pera, peras, canela, chocolate y espuma de parmesano), sin alcohol (como el Alaska que solo lleva fruta de la pasion, zumo de pomelo, Orgeat y soda; o el Shirley serenidad de zumo de naranja, ginger ale, granadina), y las creaciones by Chicote (como el Chicote: ginebra, vermut y Grand Marnier; o el Pacifico de ginebra, brandy de cereza, Grand Marnier y limón).

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/museo_chicote_7330_630x.jpg Cócteles Chicote

Museo Chicote

La tienda del museo: todavía está en edificación. Promete ente un sitio para el bebedor exigente y el mitómano.

Amigos del museo: el público del Chicote es heterogéneo: desde asiduos con más de una un par de décadas acodados en sus mesitas a modernos, actores y grupies, también de algún despistado que cae por allí tras la visita de austeridad por el centro madrileño o algunos que esperan ver aquí al cocinero de la tele (va en serio).

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201413/museo_chicote_8655_630x.jpg El interno de Chicote

Museo Chicote

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