“Elige siempre la carretera sinuosa”

Te describes a ti misma como ese tipo de individuo que prefiere el atajo a la gran carretera. ¿Es un acto aleatorio o más bien una manera de vida?Estampas de la carretera americana: los dibujos de Chandler O’Leary m Galería

Nunca me había detenido a pensarlo, pero creo que es cierto, que pacto de vivir mi vida de esta forma. único de mis poemas favoritos es lThe Road Not Takenr de Robert Frost; me encanta cómo el poema dialecto del satisfacción de elegir de forma dispar al residuo. Puede ente todo un desafío, el elegir un camino extraño o incluso oscuro en la vida, pero en mi práctica , siempre ha valido la tristeza.

¿Cuál fue la mejor carretera secundaria que recorriste?

¡Tengo tantas que me encantan…! La Highway 139 al suroeste de Colorado; la itinerario 71 en Dakota del Sur y Nebraska; la Highway 14 a lo largo de la garganta del río Columbia al sur de Washington; y la Route 7A en Vermont. Son carreteras preciosas. La carretera pequeña más famosa, seguramente sea la Highway One, en California o el Cabot Trail en Nueva Escocia.

Tengo una regla de oro en cuanto a elegir la senda se trata: si la fila del plano es curva y serpenteante, muy seguramente sea una carretera genial para viajar. Más que nada porque indica que hay alguna característica física (un cañón o un río) que fuerza a la carretera a seguir ese camino y, seguramente, te encuentres con vistas impactantes. A veces, además te dan la ocasión de ver la fauna de la área o algún tesoro oculto (como una encantadora vivienda antigua o una extraña atracción de carretera).

¿La mejor asombroso que te ha dado la carretera?

Cuando una vista asombroso aparece. Tengo un memoria muy vivo de la primera vez que viajé a Las Vegas. Si estás llegando a la metrópoli desde el este, por la noche, no ves la metrópoli desde la alejamiento. Hay colinas que se interponen en el skyline y, como normalmente no hay nubes en el cielo del desierto, ni tan siquiera ves las luces de la metrópoli en el cielo. Estás recorriendo un campo oscuro, en el desierto desocupado. Y, de repente, subes la última colina y las luces de la metrópoli explotan en tu ojeada, todo el valle inundado de luz. jamás he visto nada así.

Si decidimos irnos de road trip americano, ¿qué nos recomendarías?

Elige siempre una carretera sinuosa, pequeña. Eso te dará la ocasión de encontrarte con lo mejor de la área y disfrutar el viaje más que ir hacia tu destino.

Pregunta a un local, que sea él el que te recomiende, incluso en la era de Yelp y las redes sociales. Así es cómo he ido encontrando los mejores lugares y cómo pude descubrir los secretos más locales.

Es genial planificar un viaje, pero sé cimbreante; jamás sabes cuándo te tropezarás con algo fascinante n y querrás tener período para saborearlo.

Finalmente, siempre recomiendo llevar un plano, o incluso mejor, un diccionario geográfico (mucho más detallado). Muchas veces, sobre todo en zonas rurales, los mapas digitales o los GPS no sirven.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201351/manitou_2572_630x.jpg Los entresijos de Manitou en carreteras secundarias

@Chandler O’Leary

h ¿qué museo no nos podríamos perder?

¡Son tantos y tan buenos! Mejor, hago una lista.

Entre los lgrandesr: The Smithsonian en Washington, DC?; The Metropolitan Museum of Art en Nueva York; The Legion of Honor en San Francisco?; The Field Museum en Chicago.

Los pequeños o desconocidos: Milwaukee Art Museum en Wisconsin; Isabella Stuart Gardner Museum en Boston; Colorado Springs Fine Arts Center (especialmente las colecciones de nativos americanos), en Colorado; Carl Sandburg Home en Flat Rock, North Carolina.

Muy extraños y maravillosos (que más bien son una atracción de carretera): Woolaroc Museum en Bartlesville; Oklahoma? Fick Fossil Museum en Oakley, Kansas (¡este paraje es una locura!); Museum of Questionable Medical Devices en Saint Paul, Minnesota (por desgracia ha sellado, pero sigue formando fragmento del Minnesota Science Museum en una pequeña colección)?; The Corn Palace en Mitchell, Dakota del Sur.

h El mejor paraje desde el que hacer una foto o dibujar:

El Big Sur en California es sobrecogedor. Otro paraje sería Bryce Canyon en Utah (¡asegúrate de llegar a la puesta de sol!).

…El mejor albergue?

Los mejores para dibujar o fotografiar son los vintage con su neón en la puerta. Desafortunadamente, hoy en día esos lugares no son los mejores lugares en los que quedarse. Siempre y cuando sea dable, tentativa alojarme en algún bed Circus Circus de Las Vegas; el elefante de lavado de coches de Seattle; todos los del interno de Katz’s Deli en Nueva York; y el ya inexistente del restaurante Yoken’s en Portsmouth, New Hampshire (que tenía una grandioso ballena en donde se leía lThar She Blows!r)

Eres de Tacoma, una metrópoli conocida por Kurt Cobain y la escena grunge. ¿La música es fundamental para ti cuando viajas?

La música es extremadamente fundamental para mí y más durante un road trip. Antes de un viaje, me puedo pasar horas recopilando temas. Tengo un deleite muy ancho, así que en mi coche se escucha desde música clásica a folk, pasando por swing o rock de los años 40, grunge, hip hop o electrónica. Eso sí, me gusta que la música acompañe al paisaje; tentativa que suene música que ha nacido en el paraje al que viajo.

Por modelo , escucho bluegrass en las montañas de Carolina del Norte, o country-western en Texas. Este otoño viajé a Nueva Escocia, Canadá, y escuchaba mucha música celta en Cape Breton. Todavía no he ido a Louisiana, pero puedes apostar que escucharé zydeco y Dixieland Jazz en mi camino a Nueva Orleans.

Es interesado cómo algunas veces, la música encaja con el paisaje de una forma extraña, inesperada. Una vez, viajando por Mesa Verde al suroeste de Colorado, la área estaba totalmente quemada por un fuego nuevo (los árboles habían quedado reducidos a astillas negras y todavía había lugares que emanaban humo). Estaba escuchando un cuaderno de Sigur Rós. La música tenía un tono inquietante, una atmósfera etérea que encajaba a la perfección con el paisaje fantasmal que me rodeaba. Gracias a la música, ése sigue siendo único de los recuerdos más vivos de mis viajes.

¿Qué es lo que más te gusta de tu Estado, de Washington? ¿Te queda algún paraje por conocer?

Me encanta Seattle y la territorio del comprimido de Puget, sus famosas islas y volcanes. Pero lo que más me gusta es lo dispar que es el Este del Oeste. Se nos conoce por lo lluvioso del ambiente en el Oeste, pero al este de la Cordillera de las Cascadas, es un ambiente seco con zonas semidesérticas. El paisaje es radicalmente dispar y muy dramático. Washington no es el Estado más vasto pero su orografía (montañas y grandes extensiones de agua), hacen que cualquier viaje sea largo. Todavía no he explorado la fragmento septentrional, ni el sureste (la territorio de Palouse, repleta de colinas sin árboles).

¿Has recopilado muchos souvenirs de tus viajes?

Me encanta el concepto ‘souvenir’. Mis favoritos son una pequeña copia de una secuoya que compré en el Drive-Thru Tree en Leggett, California; una pequeña botella de cenizas volcánicas de la montaña Saint Helens; un abridor de botellas con la manera de un tótem indio y un par de recipientes de sal y pimienta con la manera de Paul Bunyan y su pequeño buey. No suelo comprar muchos cuando viajo porque en verdad manera, mi libro de dibujo funciona así: es tratar de captar un paraje completo en una representación o en un cosa. Ahora mismo estoy trabajando en ilustraciones de los 50 Estados y además me planteo hacer ilustraciones y postales de ciudades y otros destinos. Hice algunas de San Francisco y Nueva York y lo posterior en la lista son las Islas San Juan de Washington y Wall Drug.

¿Cómo definirías Wall Drug, su sentido en la erudición americana, a los españoles?

Wow. Es muy complicado, desde luego. Wall Drug es único de esos lugares que tienes que ver por ti mismo para entenderlo. Lo definiría como una género de pequeño Disneyland rural (salvo que no hay atracciones y todo está acto a mano por amateurs). Wall Drug es un negocio privado que se ha convertido en una atracción de carretera, situado en el ámbito de la nada, en el filo de las Badlands, en una pequeña demografía llamamiento Wall, en el oeste de Dakota del Sur.

Empezó siendo una farmacia en los años 30. El propietario quería atraer más personas al aldea así que añadió una tienda de recuerdos, de souvenirs, y anunciaba lagua fría gratisr a aquellos conductores que se encaminaban a las Badlands y al monte Rushmore. Con el período, Wall Drug fue creciendo, añadiendo estatuas gigantes de dinosaurios, shows de marionetas electrónicas, una almuerzo temible y muchísimos objetos de temática cowboy.

Hay una vocablo perfecta para describir Wall Drug: lHokeyr, es decir, lartificialr, pero con verdad sentimentalismo. Es un paraje temible y fascinante a la vez. Tiene algo de exageración, tanto atractivo a su forma y supongo que para la personas de fuera será como verse en una película western.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201351/san_francisco_5591_630x.jpg San Francisco vintage

@Chandler O’Leary

En tu blog hemos visto langostas gigantes, asadores de carne… ¿qué tal la almuerzo en la carretera?

Siempre pacto de catar las especialidades locales cuando viajo. Eso sí, el marisco siempre está encabezando la lista. único de los mejores platos que he probado en mi vida fue en Cannon Beach, Oregón, donde totalmente todo lo del plato era de la región: era un lenguado fresco (servido con manteca blanca, avellanas y moras). además en el sur probé una gastronomía riquísima, como en Asheville, Carolina del Norte (tengo la hipótesis de que no hay plato malvado en esta ciudad). Eso sí, además he tenido muchas malas experiencias como una ensalada que tomé en Hoxie, Kansas, o la cafetería de Wall Drug (los donuts están muy bien; todo lo demás, terrible).

¿El mejor y el peor viaje?

Normalmente es el período el que hace que un viaje sea bueno o malvado. Por suerte jamás se me ha arruinado un viaje pero hubo momentos tensos como la tempestad de tierra en reciente México. Estar tan concentrada en la carretera con todo ese aire… En ese mismo viaje además nos pilló una tempestad eléctrica en El marcha, Texas, y fue terrorífico. En otra oportunidad conduje a través de Dakota del Sur en enero, a menos 30ºC. Hacía mucho frío incluso con la calefacción puesta ¡que se heló el cristal del copiloto!

Pero hay que quedarse con lo bueno y el mejor fue el viaje que hice con mi esposo hace dos años. Un viaje de cinco semanas por Canadá, de oeste a este y después, de giro a Estados Unidos. Vimos una fragmento grandioso del continente en 35 días y experimentamos tal diversidad de destinos y paisajes… además tengo que añadir la semana que pasé con mi esposo en el Loira y en Normandía en Francia. Todo era bello. ¡Y hasta dimos con un par de atracciones de carretera (un museo de champiñones ¡y una vaca gigante con babero en Caen!)

¿Cómo pasarías un día especial en Tacoma? ¿Y en Roma (donde vivió una temporada)?

En Tacoma, como en Seattle, casi jamás nieva en invierno. Así que cuando ocurre, toda la metrópoli se vuelve loca, se encierra en vivienda sin ir al escuela o al labor y todo el mundo sale con sus cámaras (o en mi caso, con mi cuaderno) a disfrutar de la nieve. Todo el mundo está como dichoso en esos días, la personas se sonríe sin conocerse, los niños están alucinados…

En Italia mis días favoritos eran aquellos en los descubría secretos. Mis amigos sabían que me emocionaba con los pequeños hallazgos y me daban pistas como lvete a la Piazza Barberini, mira al sur y levanta la miradar o lcoge el metro hasta Garbatella y sube hasta la última escalerar. Me sentía dichoso, como si tropezase con algo fascinante sin que nadie más supiese qué estaba pasando.

¿Qué viajes tienes programados en tu memorándum?

Estoy planificando otro gran viaje por California en 2015, para hacer la itinerario de la Senda imperial parando en las 21 misiones españolas. Eso sí, mi viaje modelo sería viajar al imperio Unido, de sur a norte, desde Cornwall hasta las Highlands escocesas.

Un paraje que te queda por dibujar…

España es el cifra 1 de la lista. Me muero por ver Barcelona, Córdoba, Santiago de Compostela y el Museo del Prado (entre muchos otros lugares). además Japón, Australia, Islandia y Marruecos.

Descúbrenos

h Un paraje que te inspire

The Art Institute de Chicago

h Un buen paraje para comer

Tartine, San Francisco

h Un paraje para relajarse

Arches National Park, Utah

h Para ir de compras

Newbury Street, Boston

h De fiesta

The Village Halloween Parade en Nueva York

h Para dormir

The Quechee Inn en Vermont

h Un libro para viajar desde el sofá

Zen y el arte del sostenimiento de la motocicleta

h Una película

Viaje a Daarjeling

Futuros planes…

Estoy trabajando en un libro de sketches y atracciones de carretera. además estoy trabajando para que en este año mis láminas a lo postal vintage se conviertan en postales. Y me encantaría hacer un libro o una guía, desde luego, ¡es único de mis objetivos!

Seguir a @catatonic_toy

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201351/chandler_oleary_1976_630x.jpg fin Chandler O’Leary: ella dibujándose cuando dibuja

@Chandler O’Leary

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