Hoteles de nieve para los que no esquían

Todos los inviernos hay alguien que dice: “¿Te vienes a esquiar? ¿Esquiar? Ese ejercicio en el que tus pies no son tus pies, tus manos no son tus manos, solo se te ve un fragmento de moflete y las botas aprietan?r Al desenlace termino yendo porque me fascinan los hoteles de nieve. Pero voy a ver cómo los demás esquían. De acuerdo, accedo a las raquetas, trineos y esquí de fondo, que tampoco soy tan rara.

Hoteles de nieve para los que no esquían

UNA BUENA HABITACIÓN DESDE LA QUE MIRAR LA NIEVE

Hay pocas cosas más hipnóticas que estar tras los cristales, al abrigo de la calefacción, con un libro en la mano (de acuerdo, vale además el móvil) y mirando a los que han madrugado para deslizarse por esas pendientes. Las habitaciones delL´Apogée de Courchevelson perfectas:¿de cierto alguien quiere salir de ellas y, también, vestido como el Yeti?Influye que son de India Mahdavi y Joseph Dirand. Las deLagació, en los Dolomitas sonapartamentosdesde los que puedes despedir a tus compañeros / familia /significant otherpor la mañana con una taza de café en la mano.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201352/habitaciones_desde_las_que_mirar_la_nieve_1623_630x.jpg Habitaciones desde las que mirar la nieve

Lagació

UNA BAÑERA

Mientras los demás estén subiendo y bajando, tu única preocupación será medir la temperatura del agua para sumergirte y mirar al ilimitado. Ellos con mucha ropa; tú, con ninguna. Me gustan los hoteles con buena bañera aunque no las use: me da paz saber que están. En los hoteles de nieve son importantes. Las del Hermitage de Andorra lo son.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201352/una_banera_en_the_alpina_gstaad_2088_630x.jpg Una bañera en The Alpina Gstaad

Urs Homberger

INTERIORES POTENTES

Interiores por los que pasearte cuando te aburras de estar en el cuarto y arrugado de estar en la bañera. Hay que buscar la inefable chimenea, lucir jerseys alpinos y pedir un chocolate cálido. Lugares como el recién abierto W de Verbier, el primer resort alpino del sello W lo ponen sencillo.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201352/interiores_potentes_en_el_w_de_verbier_1500_630x.jpg Interiores potentes en el W de Verbier

W de Verbier

COMER BIEN

Eso siempre es fundamental y sirven una raclette en un hospicio perdido con vino en frasca y una cena de Yannick Alleno, como ofrece el restaurante 1947 (dos estrellitas Michelin) del Cheval Blanc, además en Courchevel. Los que esquían vendrán con apetito. Tú la traerás porque estar todo el día leyendo, bañándose y luciendo jersey alpino buena es agotador.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201352/comer_bien_en_el_1947_del_cheval_blanc_3174_630x.jpg Comer bien en el 1947 del Cheval Blanc

Cheval Blanc

SPA

Esta vocablo que mucho temor da por las barbaridades que se cometen en su nombre se pronuncia sin temor en muchos hoteles de nieve. Un sitio de descompresión es fundamental para los angelitos deportistas y para los del libro y el jersey. Esto lo saben los hoteles y lo potencian.

El de Virgilius, en los Dolomitas, con su construcción de vanguardia, supone una anomalía. Le Lodge Park de Megève acaba de abrir su Pure Altitude, una deleite que podría ente una pretexto para viajar a este paraje de los Alpes Franceses. De marcha, se puede comer muy buena carne en su Beef Lodge y tomar algo para digerirla en su Lodge Park club . Y mirar la fauna de Megève que es, como poco, fascinante. The Alpina, en Gstaad, un hotel de nieve impecable y arquetípico abalorio con un spa de Six Senses. De acto, a este hotel no le carencia ninguno de los requisitos de esta lista. Tampoco al Intercontinental Spa de Davos, recién abierto, aún oliendo a pintura y que abalorio con único de los grandes spas de la área.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201352/la_vida_es_bella_676_630x.jpg La vida es bella

The Alpina

TERRAZA EXTERIOR

Una objeto es que no esquiemos y otra que seamos unos raros. Nos gusta participar en eso llamado après-sky aunque no hayamos pisado un telesquí. Y queremos volver bronceados. Para eso están las terrazas exteriores. Para eso y para recordar el comienzo de Charada. Todo buen hotel de invierno tiene la suya. Le Portetta, tiene la más vasto de Courchevel. Y en ella queremos estar con nuestra copa de vino gabacho, diáfano.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201352/la_terraza_del_vigilius_1623_630x.jpg La terraza del Vigilius

Vigilius

PISCINA AL VIENTO LIBRE

Esta es una de mis debilidades desde que lo probé en Canadá, en el viaje más frío que jamás realicé. Bañarse en una piscina afuera, rodeada de nieve es un satisfacción punta . Lo he acto en Suiza, en el Dolder Grand, en el citado Hermitage y espero repetirlo en The Alpina o donde surja porque es una inyección de adrenalina equivalente ah.sí, pasarse cuatro horas esquiando. Y no, no hace frío.

SALIR DEL HOTEL

Es fundamental hacerlo en algún instante, que no hay que ente tan intensos. sistencia que el hotel esté en un lugar fascinante, como los citados Courchevel, Megève o Gstaad. El The Sebastian está en el centro de Vail, en Colorado y es una opción estupenda para los no-esquiadores. La noción de salir de compras en Estados Unidos siempre lo es, aunque sea muy muy abrigados.

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