José María Castellano, expresidente de Ono: el poder de la discreción

Si hay un empresario que representa el éxito de la discreción sobre los galones es José María Castellano (La Coruña, 1947). En el haber de su trayectoria se anotan logros tan sólidos, y dispares, como haber contribuido al éxito universal de Inditex (desde 1985 hasta 2007), sitio en paso el arbitraje como remedio a los afectados por las participaciones preferentes en Novagalicia -modelo que después adoptarían todas las entidades nacionalizadas- y sellado la venta milmillonaria de una pequeña «teleco» cuyas riendas asumió en números rojos.

Deportista incorregible y abuelo recién estrenado, Castellano arriesga con cada idea que asume. Pocos entendieron que se jugara su reputación en Ono tras dejar Inditex y tanto menos en las antiguas cajas gallegas. Ahora, la puesta en precio de la telefonista deja poco sitio a las dudas.

Y en cuanto a NCG, único de los mayores rompecabezas del Ministerio de Economía, terminó siendo la primera nacionalizada por la que el FROB recibió una proposición que no exigía ayudas públicas. Dejó su presidencia «por la puerta de atrás», según algunos, aunque quizá fuera este repudio a las florituras el que ha acto que el FROB le designe ahora como su delegado en la organismo para gestionar la cambio a manos de su reciente propietario.

Doctor en Económicas y catedrático en la Universidad de La Coruña, confiesa a sus allegados que algunas de las lecciones más valiosas las ha aprendido, sin decomiso, en los libros de historia y viajes que descarga en su «kindle».

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Publicidad
Ofertas de Viajes