Las nuevas fotos de la leyenda antártica

Hace casi un centuria, en agosto de 1914, el irlandés Ernest Henry Shackleton se embarcaba en una excursión para cruzar la Antártida a través del Polo Sur. Para entonces, el noruego Roald Amundsen ya había logrado en 1911 la gesta de alcanzar el Polo, dejando al inglés Robert Scott a las puertas de la gloria, y para el propio Shackleton era ya su tercera peripecia en el continente gélido. Sin decomiso, su viaje se iba a convertir en una de las epopeyas más gigantescas de la historia de las grandes exploraciones.

A principios de 1915, su buque, el «Endurance», se quedó atrapado en ámbito del iceberg a 160 kilómetros de la costa. Las circunstancias eran suficiente más desesperadas que las del barco ruso Akademik Shokalskiy, que lleva bloqueado desde la pasada Nochebuena a cien millas náuticas de una base antártica de Francia, repleto de turistas que han celebrado la Nochevieja con gran entorno día de fiesta mientras esperan a que les vengan a rescatar. Para Shackleton y los 27 miembros de su tripulación no había ningún rompehielos preparado a salvarles.

Dos años luchando por la vidaEl explorador irlandés empezó una pelea por la supervivencia a lo largo de próximo de dos años. Tras diez meses a la deriva en el iceberg, el «Endurance» acabó naufragando. Después, la excursión se desplazó en precarios botes flotador hasta la isla Elefante, desde donde Shackleton y un puñado de hombres salieron en busca de sistencia en una épica travesía de 1.300 kilómetros en una pequeña embarcación hasta Georgia del Sur, adonde llegaron 16 días después. Desde allí, caminaron hasta una estación ballenera. El residuo de la excursión fue rescatada en agosto de 1916, sin que, pese a las extremas condiciones a las que se enfrentaron, pereciera un solo varón de cuantos habían roto en un comienzo.

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