Portugal: una de road trips

Por esa lógica, para que no haya excusas, te proponemos varias rutas por carretera para que te montes tu propia road trip lusa. Solo hay una condición: no tener prisa y no dudar jamás en desviarte de la itinerario señalada. Incluso de estas que seguidamente te proponemos.

Portugal: una de road trips

VALENÇA-BRAGA-GUIMARAES-OPORTO

La límite hispano portuguesa ha atravesado por todas las fases de vecindad posibles: guerras territoriales, contrabando, y por ulterior, civilizado intercambio de viajeros y turistas. Una de las puertas de inicio tradicionales a Portugal desde España (si es que se puede elegir un solo calceta en una límite de más de 2.000 kilómetros) es Valença do Minho, en el frontera con Galicia. Sobre esta hermosa metrópoli pesa la renombre de ente un gran bazar de toallas para turistas, pero lo verdad es que posee un casco viejo delicadísimo y desde sus estratégicas murallas se obtiene una fabulosa vista del río Miño y la orilla española.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/santurario_do_bom_jesus_en_braga_6448_630x.jpg Santurario do Bom Jesus en Braga

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Desde allí se sigue camino hasta Braga, una metrópoli coqueta de febril vida callejera que abalorio con una de las poblaciones más jóvenes del nación. Muy próximo de la metrópoli se encuentra el santuario de Bom Jesus, con sus zigzagueantes escaleras barrocas cuya visión crea un consecuencia de escalera infinita de cuadro de Escher.

Desde Braga seguimos por la N101 hasta Guimaraes, sin altercado, único de los cascos antiguos más monumentales de Portugal. Ponemos dirección a la costa hasta la tranquila Vila do Conde, con su fortaleza construida para repelar piratas y el todavía pintoresco barrio marinero. Desde ahí seguimos por la costa en rumbo a Oporto, posiblemente la última joya olvidada de Europa.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/guimaraes_3005_630x.jpg Guimaraes

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GUARDA-COIMBRA-LISBOA

Entramos a Portugal por la N620 desde la provincia de Salamanca, atravesando una de las regiones más montañosas e históricamente más fortificadas, como nos demuestran los restos de los castillos de Castelo Bom y Castelo Mendo. Pasada la metrópoli de tutela, la carretera N16 se adentra en el Parque corriente de Serra da Estrela. Las ruinas del castillo de Celorico da Beira son una atalaya privilegiada para admirar el paisaje de la sierra y el valle del Mondego.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201415/serra_da_estrela_7964_630x.jpg Serra da Estrela

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En el kilómetro 157, tras tomar un pequeño desviación por la A25, llegamos a Viseu, un paraje modelo para pasear sin prisas y degustar los quesos de la comarca. En el kilómetro 220 aparece el bosque de Buçaco, que bien podría llamarse selva tropical, que produce esa sensación de antojo exuberante y de ilusión que poseen los jardines botánicos con especies de todo el mundo.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/coimbra_1463_630x.jpg Coimbra

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Seguimos rumbo a Coimbra, la metrópoli universitaria por excelencia de Portugal, en donde el trotamundos sentirá, indefectiblemente, un escalofrío de melancolía estudiantil. La mejor fármaco es asistir a una velada de fado de Coimbra, el más célebre, junto con el de Lisboa, que está clasificado bienes de la Humanidad por Unesco.

Desde Coimbra ponemos dirección hacia la capital portuguesa, siguiendo una itinerario jalonada por recuerdos de batallas míticas como Aljubarrota. Tras llegar a Lisboa podemos seguir hasta Sintra y encontrar caprichos arquitectónicos de relato de hadas como el palacete patrio de la Peña, en Sintra.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/palacio_da_pena_en_sintra_4854_630x.jpg palacete da tristeza en Sintra

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EL TAJO

Los romanos construyeron una calzada romana para comunicar Emerita Augusta con la costa atlántica, y generaciones posteriores le pusieron pavimento encima y la rebautizaron como N246 y N118. Esa es la itinerario que seguiremos para entrar a Portugal desde la provincia de Cáceres, siguiendo el curso del corte, para desembocar en Lisboa. Por la senda, castillos de Marvão, Belver o Almourol, el acueducto dos Pegões, Tomar (con el cartuja de Cristo, bienes de UNESCO), la ahorro corriente do Paul do Boquilobo o el privilegiado mirado corriente sobre el corte desde Santarém.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/almourol_9250_630x.jpg Almourol

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ESTREMOZ-EVORA-SINES

El sedoso paisaje ondulado de la dehesa extremeña, con sus colinas de alcornoques y olivos se adentra imperceptiblemente en la territorio portuguesa del Alentejo sin atender a fronteras geográficas. Entrando por la A6 desde Badajoz, llegamos a Évora, la que fuera el centro artístico y cultural del nación en los siglos XV y XVI y que hoy conserva un casco anticuado bienes de la Humanidad, embrollado y monumental, para combinar un paseo de calles estrechas y fachadas góticas, casas blancas y ruinas romanas. El uno dificultad de Évora es la tentación de quedarse aquí y no seguir camino.

Pero hay que seguir, perdiéndose por carreteras secundarias, para saborear los pueblos tranquilos del Alentejo, de construcción blanca, vida pausada, y café sin prisa: rincones como la pueblo amurallada de Evoramonte, a donde se llega tomando un pequeño desviación desde la A6, o Santa Susana, con sus vía geométricas de casas blancas subrayadas con un friso azul. El desenlace del viaje son las playas salvajes del Alentejo, con los acantilados al sur de Sines y las playas kilométricas de Almograve.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/playa_de_almograve_8471_630x.jpg Playa de Almograve

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DE BARLAVENTO A LA COSTA VICENTINA (ALGARVE)

Sostiene el tópico que la costa sur del Algarve es tanto más turística que la costa vicentina que se extiende rumbo norte desde cuerda San Vicente hasta el Alentejo. Sin decomiso, es esencial conocer ambos litorales, cada único con sus diferentes encantos, y, mejor aún, experimentar la sedoso cambio entre los sofisticados hoteles boutique de Barlavento al chiringuito de la playa de Amoreira, a través de la Sierra de Monchique, con sus balnearios de hierro forjado, colores pasteles y palmeras de ultramar.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/playa_de_amoreira_868_630x.jpg Playa de Amoreira

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Una opción es, después de un homenaje de sardinas en Portimao, tomar la N124 y la sinuosa N266 rumbo Monchique. Desde aquí, la N267 pone dirección a la costa Vicentina a la cota de Aljezur. Desde aquí, solo hay una disyuntiva: disfrutar la costa salvaje que se extiende hacia el norte, rumbo Odeceixe (donde, con un poco de suerte entablarás charla con el propietario del molino) o rumbo sur hacia el cuerda San Vicente, el esquina donde se fabrican todos los vientos de Europa.

DE LISBOA AL SUR

Después de unos días en Lisboa, el trotamundos siente la tentación de viajar al sur siguiendo la costa Atlántica, en busca de las playas de Alentejo y Algarve, pero deteniéndose perezosamente por la senda. Abandonamos Lisboa y nos dirigimos a Setubal, con un pequeño desviación por la N379, hacia el puerto pesquero de Sesimbra. Desde Setubal nos adentramos en la ahorro corriente do Estuário do Sado siguiendo la llamamiento península de Troia, un arenal-marisma de 17 kilómetros.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/sesimbra_5397_630x.jpg Sesimbra

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La N253 nos conduce al desenlace de la península, rematada por el minúsculo aldea mullido de Comporta, deliciosamente desordenado a orillas de la marisma. Desde aquí seguimos por la IP8 hacia Grandola, una metrópoli discreta que, sin decomiso, ocupa un paraje importantísimo en la recuerdo sentimental de los portugueses gracias a la canción ‘Grandola Vila Morena’, que fue utilizada como contraseña radiada de la Revolución de los Claveles de 1974.

La N261-2 nos introduce en el debajo Alentejo por paisajes de sierra y bosques que descienden suavemente hasta la costa en Melides. Desde aquí, siempre dirección al sur, el trotamundos se adentra en las playas salvajes de Alentejo y Algarve.

LA LíMITE DEL GUADIANA

A un costado, Alcoutim; al otro, Sanlúcar del Guadiana. En ámbito, el trotamundos en un barco, atrapado entre dos usos horarios, rodeado de un paisaje de monte debajo y hermosas casas blancas con muelle propio. Hacemos un paréntesis de la road trip navegando hacia la salida del Guadiana hasta Vila imperial de Santo Antonio, en la límite entre Huelva y el Algarve.

Cambiamos barco por coche y nos adentramos por el Parque corriente de Ria Formosa, por el Sotavento algarviano, con sus aguas poco profundas, cálidas y resguardas de océano abierto, rematadas por fuertes almenados convertidos en hoteles, pueblos postales como Cabanas, animados puertos pesqueros como Olhao y playas kilométricas.

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201421/sines_2589_630x.jpg El precioso y coqueto aldea de Sines

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